Sara siguiendole los pasos a Amalia, se subió altísimo al árbol de nueces que está al frente de nuestra casa, pero se paró en una rama seca y para el suelo, teniendo la suerte de quedarse atrancada en otra rama que le frenó la caida, sin embargo siempre cayó de cabezas y nos dimos un buen susto todos.
Estando en casa le digo yo a Sara que su ángel de la guarda la debe querer y cuidar mucho. Y así empezaron las preguntas...
- Mamá, ¿los ángeles son blancos o amarillos?
- Nunca los he visto pero me los imagino blancos
- Aha..yo creo que son amarillos... ¿ y tu crees que tienen alas?
- Yo diría que si
- ... hmmm.... Mamá ¿y los ángeles de la guarda tienen ángeles que los cuidan a ellos?
- plop..
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