La historia comenzó ayer en la casa de Salomón.Amalia y Salomón habían jugado mucho rato y Amalia ya estaba muy cansada, en estas circunstancias a Amalia cualquier pequeñez se le vuelve un MUNDO y claro... lo que se esperaba, se puso a llorar..... con el calor que estaba haciendo, llorando y "GROSERIANDO" como digo yo, terminó en la ducha para que se refrescara y así se le pasara la PATALETA....
Como su ropa ya estaba sucia, la tía Maria José le prestó unos shorts y un T-shirt de Salomón..
Hoy por la mañana, vistiéndose para ir al kinder, le dió porque se tenía que poner otra vez la ropa de Salomón... y yo que por las mañanas de todo tengo ganas, menos de una pataleta de Amalia, acepté que se la pusiera otra vez, con la condición de que se dejara coger unos moños en el pelo para que no pareciera un NIÑO... y entonces tuvimos la siguiente conversación:
- Amalia, ven te peino y te pongo estos moños para que no parezcas un NIÑO
- No mami, no quiero, es que yo soy un NIÑO
- No Amalia, tu eres una NIÑA
- Pero yo quiero ser un NIÑO
- Pero tu no eres un NIÑO, los NIÑOS tienen pipi y las NIÑAS no... (vaya explicación tan brillante la que se me ocurrió)
- Yo si tengo PIPI
- No Amalia, tu no tienes PIPI
- Amalia se queda pensando en la cuestión del PIPI y a los pocos segundos me dice: MAMI, ME COMPRAS UN PIPI??


